… Y no

Luis Álvarez Beltrán

Y la vuelta de los conservadores, la vuelta de la revolución de la Derecha, el regreso de la línea dura y el pasmo de la historia, el debate en lo alto y el debate en lo bajo y el debate en los medios, el debate en los vendidos medios de incomunicación… La increíble historia que se escribe a diario en cada noticiero, el desespero de los imposibles, las estatuas caídas de olvidados ideales de reivindicación… y la indiferencia de los que se ilusionan con ser clasemedieros, los pelmazos a los que no los alcanzará el problema, ni nadie según esto, nada, porque viven en la feliz falacia del  todopoderoso consumidor… Y las rasgadas vestiduras de las oposiciones y los colmillos esperando salir por las encías enfermas de los aspirantes al poder, acomodaticios de curules y acomodaticios esperando curules… Hombres, mujeres, desprendidos de virtud y valores, arrastrándose al próximo proceso electoral como diabéticos transcurriendo su día en persecución de un pan dulce, de su dosis de azúcar sin culpa y sin perjuicio… como tabaquistas en taberna hermanándose a sus peores detractores, enemigos amigos, por chuparle los humos a un pito de pasto disecado…

Y los crepúsculos escapando a las tardes, progresivos azules sin registro de mirada ninguna, colofón de los montes en su hora desigual, cuando los sahuaros pero también las liebres han presentido el frío, cuando el arrullo y el rumor del desierto ignoran sus distancias, aciertan sus ausencias, asientan sus esencias… Y viene el viento helado a perpetrar el rostro y a causar el estrago del siguiente respiro, la realidad que acecha certera e implacable a los desconsolados… Y el recuerdo se instala como llegan los trabajadores de alguna mueblería y colocan sillones de una sala carísima pagada en doce letras, el recuerdo y la pérdida se instalan como los trabajadores se alejan después de un vaso de agua y la sala de la memoria amueblada de rostros que no vuelven de días que no vuelven de cosas y gentes que no vuelven…

Y la apocalipsis de las finanzas públicas, y los felices ratas inhabilitados por seis meses para ostentar un cargo público, sentenciados a seis meses de prisión preventiva, multados con cincuenta mil pesos y fugados a su paraíso fiscal y terrenal en este país de ratas que nos tocó nacer, después de hurtarnos tres mil millones de pesos, cinco mil millones de pesos, diez mil millones de pesos, quince mil millones de pesos y treinta y tres mil millones de pesos… y lo que los veinte gobernadores anteriores tardaron cien años en endeudarnos, el gobernador o la, de turno, tarda cinco años en duplicar la deuda soberana de los sonorenses y de los mexicanos, tarda cinco años en triplicar la deuda histórica… y los que no nacimos pendejos nos hicieron pendejos, nos hicimos pendejos…

Y se habla de violencia de género, que es machismo a la inversa, pero no se habla nunca de la violencia del Estado contra el hombre común que paga su predial, sus placas, sus impuestos como trabajador y que es despojado por el maldito Estado representado por mortales carnívoros de presupuestos, que se tragan y se meten los recursos del pueblo en sus talegas ávidas de amantes de fines de semana, ávidas casi suplicantes sus talegas de viajes a Las Vegas en fines de semana, adictos necesarios de restaurantes de lujo porque el dinero para eso se los dan, para la gasolina, para comidas y cuentas de dos o tres mil pesos cada que llama el hambre… Nadie habla de la violencia del Estado contra el ciudadano común, nadie habla del narcomenudeo rampante del cual es ganón el sistema de justicia que coopera y opera coordinado… Nadie habla del dinero que le robaron a los transportistas y a los pensionados y a los becarios pobres y a los esperanzados desesperados de los programas de desarrollo social cuando su dinero se diluyó en los empleados de la burocracia… Nadie habla de la violencia económica que sufren los padres de familia por parte de su mal gobierno, que cuando hay mucho presupuesto no lo aplica bien, porque le sobra, y mejor se lo queda para sus mansiones para sus queridas y para sus hijos estudiantes en Europa o en Estados Unidos o para la próxima campaña electoral porque vivimos en un país en donde la política y las elecciones y esta democracia teatral salen caras, muy caras, y alguien tiene que pagarlas, el pueblo, qué chingados… y el presupuesto de la huina gorda, sangrienta, se pierde y no se usa bien y se gasta mal y se roba, porque ya habrá más lana el siguiente ejercicio… Y cuando no hay no puede hacerse nada por falta de recursos, qué jijuelachingada dicen los viejos de los ranchos… primero porque sí y luego porque no… nadie entiende. Nadie habla del Horror Económico como lo hizo la francesa Vivian Forrester acerca del trabajo como un derecho humano, derecho universal y humano, el derecho a ser explotado, por favor explótenme pero denme trabajo, el último derecho humano y el único que no se puede dar, los otros ya se sabe, se violan, pero al menos se violan, este ni se menciona… ni siquiera se dice que el derecho al trabajo es, debiera ser, otro derecho humano, pero ni eso… porque México, para los políticos, se estaba norteamericanizando, pero por culpa de tanta corrupción en este país de ratas, lo único que hemos estado haciendo es centroamericanizándonos: Pobreza, miseria, carestía, deserción escolar, homicidios, mafias, desigualdad, concentración del ingreso, la burla de los partidos desvergonzados que acusan de lo mismo de lo que son fehacientes culpables, desaparecer es lo que deberían de hacer… lo único que han demostrado es ineptitud, ignorancia, falta de profesionalización y falta de institucionalización, cien años de la constitución y nadie habla de una nueva constitución, de la refundación del país, porque, claro, implicaría la desaparición de los partidos políticos, de estos partidos políticos de mierda en este país de ratas que vivimos…

Y la gente defendiéndose de la realidad, la gente inventando su victoria del día, deslizándose despacio en la postergación de ese destino abrupto de sin patrimonio, de sin jubilación, de sin pensión, de sin la justicia otrora de la revolución de los cien años ha… Cuánto dinero había pa los festejos, hasta construyeron una multimillonaria Suavicrema de luces para el bicentenario juntito al bosque de Chapultepec, un monumento a la corrupción de la obra pública, igual que la nueva sede del Senado… Cuánto dinero del petróleo había… Quién se acuerda del Ministro del Interior Mouriño que quería con el presidente alcohólico privatizar el petróleo y participar en la polla de la venta de Pemex y de paso agenciarse la primera magistratura los próximos seis años, españolete caído de un avión, hicieron una pintura de él, envuelto en su bandera de México S. A.… pero lo que se pudo evitar en esa década ya no se pudo en ésta y el Señor de los Pactos, el pelón en este país de greñudos y de desmemoriados y país de los ratas, el señor de los pactos, (en un país de greñudos un pelón es el rey) el pelón ese, inventó el Pacto por México y los líderes de la izquierda nominativa se vendieron, hombres arrastrados sin valor ni virtud montados en una curul de miel y malvavisco pa’ las ratas, firmaron las reformas y se vino la venta, ahora sí, la polla es para todos, para todos los que firmaron el pacto por México, pero no dijeron qué México, si el país de los desmemoriados o el país de las ratas, el país que las ratas nos robaron a los desmemoriados… Y lo que se pudo evitar la década pasada ya no se pudo en esta, porque faltaban hombres, porque faltaron hombres que no dieran las nalgas como las dieron los firmantes de ese pacto por México…

Y así me quedo yo. Y así me dejas tú. Y así me quedas tú. Y así me dejo yo… Sólo me quedas tú. El cementerio que me diste. Esta defenestración incendiaria. Esta muerte proclive. Este desahucio loco de mis sin motivos. Esta tragicomedia de mi falsario ser. Esta deuda de vida. Este balance fallo. Esta herencia que en nada se parece y nada tiene de heredad. Este vacío baldío que refleja un paisaje de ciegos. Esta carne sin vida carcomiendo los huesos. Estos ojos errados y estos pasos errantes, tiestos carcomiendo las ascuas de entraña y hontanar que antaño se llenaba de frutas alegrías, este renegar de la patria podrida… Esta colmena de las noches resecas que asisten sin labios, sin estrellas, sin música y sin ningún retardo que asemeje una prisa… sin luz, sin dientes tejedores de risas, sin voces que ahuyenten mis demonios… sin renglones que escriban esta locura aciaga. Sin ti muy sobretodo.

Me he disfrazado de bufón para reírme de mí mismo,
Me he convertido en lo que soy: un poco más que un soñador.

Honorio Herrero – Luis Gómez Escolar.

https://www.youtube.com/watch?v=KmpxyONH_PU

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