Piara: el desagarrado sonido ante la muerte

Piara. Foto: Juan Casanova

L. Carlos Sánchez

Inevitable sentirse un cerdo. La mirada hacia el interior y preguntarnos de qué estamos hechos. El pánico cuando ya un cuchillo nos punza la piel.

Pienso que si para algo sirve el arte, es para encontrarnos con nosotros mismos. Indagar nuestro paso por la vida, reflejarnos en el otro, aprender todos los días mediante la contemplación.

El teatro, para engullirlo, requiere de la disposición del análisis. Y si se nos pone de manera inmediata, lo más cercano a nuestro cuerpo, quizá sintamos y nos adentremos de manera óptima en la propuesta, lo que con el montaje nos quieran decir. Es quizá bajo esta premisa que las butacas del Teatro de la Ciudad no fueron requeridas para esta presentación.

Piara es la obra de teatro dirigida por Cut López, donde también actúa acompañado de Grecia Cuadras e Iban Eskorbuto (¿apellido escocés?). Esta obra se presentó en contexto de la Muestra Estatal de Teatro 2018. Y estuvimos allí, en el corazón del escenario, en esas gradas improvisadas, la intimidad de actores y espectadores. Nos metimos hasta la cocina.

De la cocina a la granja. El desagarrado sonido ante la muerte que se avecina. Pero antes un paseo en ese carro de redilas donde la vida de los puercos no es más que la persecución de monedas. El comercio fructífero.

Si de algo nos sirve la creación, pienso, es también para derogar los imposibles. Crear como un acto de libertad. Entonces a partir de esa premisa podemos encontrar en una obra de teatro, en este caso Piara, la conversación colectiva de los cerdos.

Los cerdos que no por ser animales dejan de sentir, que nos señalan nuestras capacidades de crueldad. Los cerdos que nos hacen ver el tamaño de nuestra egolatría, que nos escupen en la cara la irreflexión que somos. El impulso es un móvil para accionar el filo de un cuchillo. Hundirlo. Sin prever las consecuencias, sin ponernos en los zapatos del otro.

Con elocuencia, con diálogos, a manera de monólogos, incluso, Piara nos desenvuelve la hilarante receta para satisfacer nuestro hedonismo. Saber que somos más hombres si atinamos el balazo, por deporte, en el cuerpo de un animal.

Las coreografías que marcan la pauta en el ritmo implícito del montaje. De ida y vuelta, como para dosificar por instantes la intensidad de los acontecimientos que se nos muestran.

El madrazo certero que significa la violencia allí expuesta, disminuirlo con la alegría de una rola que se acompaña al compás de un baile también colectivo. ¿Por arrojo, por decisión de la estética del montaje, porque la evolución del teatro es licencia para que de la nada surja una y otra vez una y otra rola?

Con los elementos que elijan, con los recursos que decidan, lo importante del arte es comunicar. Piara nos dice lo que somos, ese rincón perverso que también nos habita.

Esta obra estará representando a Sonora en la próxima Muestra Regional de Teatro. Habemvs Teatro es la compañía, la que, dicho desde su director Cut López, viene a romperle la madre al teatro convencional de Hermosillo.

 

 

 

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