Ayer vendí mi nombre gastado por un puño de rabia…

Marabunta, de Balam Rodrigo

L. Carlos Sánchez

En esta página herida en la que escribo sobre mis padres / lleno mis ojos con la textura de sus manos / mientras las mías pierden su fuerza / en el teclado del ordenador / en el que vierto estas letras inútiles, / estos siglos de tinta fantasma / que no pueden forjar un poco de pan para los míos, / pero atestiguan su existencia y su memoria. Seguir Leyendo