Estos pechos insurgentes

Tres poemas de Mariam Rojas 

Hoyo

Camino en la playa para sentir que los pies
aún sirven.
Para que se abran los dedos. Se hundan. Se aferren a
los granos de arena. Viene una ola. Corro pero
me alcanza.
Desvanece el suelo. Comienza a gotear
la playa.
Me dicen que el reloj acaba de voltearse
que se va el suelo. Y la playa. Y el viento por
un hoyo
en medio del mundo hacia No Sé Dónde.
La espuma
me convirtió en una estatua de salitre. Yo no quepo por
el hoyo del mundo. Me quedo caminando donde
ya no es playa.

 

Insurgentes

Estos pechos no son míos
se empeñan en ir hacia delante
me jalan por todos lados como perros demasiado grandes.

 

No son míos porque tengo que apaciguar
sus fauces con bozal de encaje
y cubrir los ojos erectos de pezón
ojos oscuros e inquietantes
que quieren salir al mundo a gritar
a morder a la gente
que desea morderlos.

 

Estos pechos insurgentes me recuerdan
su presencia, interminable
inolvidable
me recuerdan el lugar apabullante que les dieron
arriba de mi cabeza.

Estos pechos que no son míos
sino de los hombres que los miran en la calle
van a comerme hacia dentro
acabarán con la pulpa para presentar un cascarón con escote.

 

I

¿Y si me muero?
y si se desprende al fin toda la injusticia
que se me pegó a la carne
y si no queda más que llanto
¿y si estoy sola?

 

Y si el amor que le tuve a mi madre
no fue tan sincero
y si no quise ayudar a mi hermano
si fui la oveja negra de la libertad
corriendo en el lodo y no en el pasto.

 

Y si debí darle más masajes de pies a mi esposo
en vez de engaños de pensamiento
palabra, obra y omisión
y si se cobran los actos de este cuerpo de pecado original
y los hombres que jugaron con mi sexo de escorpión.

 

Y si las plegarias de mis hijos
criados como hierba de carretera
no alcanzan para salvar mi alma en el purgatorio
y si las amigas a las que olvidé llamar
no vienen al novenario.

 

Y si en verdad debí ir a misa cada domingo
y confesarme
y si me encuentra la muerte tan poco arrepentida.

 

¿Y si me voy al infierno?

 

Y si digo que creo infinitamente en la justicia de Dios
él tendrá que reconocerme como su hija
como la hija de su cara oculta.

One Response to Estos pechos insurgentes

  1. Me extraña. Los humanos viven aterrados ante la muerte, Por eso crearon Divinidades, como protección y consuelo ante lo inexorable de nuestro destino. Solo en el catolisismo, Cristianismo y el Islam creen en el infierno, el lucifer y tonterías medievales. Se libre de dogmas.

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