Es un poco frío pensar que los objetos solamente son cosas: Miriam Limón

Miriam Limón. Foto: Juan Casanova

L. Carlos Sánchez

El arte y su historia. Los años y la transformación que éstos le pudieran generar a la creación en sus diversas propuestas de materiales.

Restaurar, conservar. Miriam Limón Gallegos es licenciada en Restauración de Bienes Muebles por la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente. Hace unos días visitó la ciudad de Hermosillo a fin de impartir el Taller de Conservación Artístico del Patrimonio en General. Lo hizo en marco de FotoSonora.

En la disposición de su conocimiento y repartirlo, pudo ver a lado de sus alumnos tres exposiciones en el Museo de Arte de Sonora (MUSAS). Luego fue testigo de la historia en murales que habita en el interior del Palacio de Gobierno de Sonora.

Miriam dice que en el recorrido quedó encantada con el museo MUSAS: “Me parece un espacio maravilloso arquitectónicamente hablando, por fuera es muy imponente, sus salas están muy bien dispuestas”.

Luego hace la bitácora de lo que encontró a su paso:

“Comenzamos el recorrido con la primera sala que presenta una exposición que habla un poco de la historia del arte en Sonora, con sus principales representantes, una muestra cronológica, un conjunto de obra desde que empieza a estar la escuela de artes, el arte más abstracto hasta el arte contemporáneo.

“Después fuimos a visitar la exposición de escultura de Mónica Ejeherd, una escultora fabulosa, fantástica, su obra me encantó, sobre todo este término de la escultura social que es un término muy actual que viene de Europa pero que se presta muy bien no solo para nuestro contexto sino para la situación mundial en cuanto al uso de los recursos, esta parte que de utilizar materiales que encuentra, que puede modificar según lo que ella pueda expresar, y en particular me encantó la escultura en madera, me parece sumamente orgánica, sin dejar de parecer parte de un árbol vivo, eso me llamó mucho la atención; me parece que es una obra maravillosa.

“Y luego visitamos esta exposición que habla de cómo a través de la tecnología podemos leer el paisaje y la belleza a pesar de que la tecnología ofrece un panorama particularmente frío a veces. Son tres exposiciones distintas. Fue interesante desde el punto de vista de conservación, tres exposiciones distintas en su contenido y materiales, lo cual ofrece particularidades y retos a la conservación”

“En el curso del taller, se vieron diferentes temas respecto a la conservación preventiva, de qué se trata este concepto y cómo es que lo aplicamos en diversos espacios culturales donde se alberga patrimonio, no solo artístico”.

Miriam apunta que “La conservación preventiva forma parte de las actividades de la conservación en general, sin embargo se trata de realizar acciones en el contexto inmediato en el que se encuentra un objeto artístico, un ejemplo de esto podría ser que en esta sala donde estamos y si queremos que los objetos que están aquí estén en buenas condiciones, tendremos que disminuir o evitar el contacto con la luz del sol para que los colores no cambien, o debe de ser una habitación que esté impermeabilizada para evitar filtraciones, todo este tipo de acciones harán que el entorno directo con la obra tenga las mejores condiciones para que no hay ningún cambio negativo en el objeto”.

–Y en este contexto que vivimos donde el éxodo de migrantes huyen de la miseria, que buscan sobrevivir, ¿a quién le importa conservar objetos en un interior cuando nos estamos muriendo de hambre?

–Es un tema complicado, también es justo de lo que hablamos en el taller, de la importancia que tiene la vida humana frente a los riesgos a los cuales se encuentra expuesto el patrimonio, por ejemplo en un sismo la vida humana debe prevalecer antes que los objetos, sin embargo creo que justamente la existencia de estos objetos que tienen un significado para la comunidad, resaltan los valores y las formas de pensamiento que representan a la misma comunidad que las produjo y forma parte de su historia, por lo tanto su conservación es parte de la conservación de esa memoria que viene de nuestros antepasados y que nos hablan de quiénes fuimos y quiénes podemos ser.

Que existan esos objetos es sumamente importante porque hablan de nosotros mismo y de nuestra proyección a futuro como seres humanos conscientes de los demás. Es un poco frío pensar que los objetos solamente son cosas, por supuesto las personas importan más, sin embargo esos objetos fueron producidos por personas y son significativos para otras. Es por ello que su conservación se vuelve relevante aún en estos tiempos en los cuales sabemos que hay cosas sumamente difíciles, la situación del país es complicada, pero justo por eso deben de permanecer bien los objetos de nuestro patrimonio artístico.

–¿En qué momento decides dedicarte a esto de la preservación del patrimonio artístico?

–Soy de Guadalajara, allí comencé a estudiar diseño integral en una escuela jesuita, en el Iteso, la carrera me gustaba mucho sin embargo siempre busqué un poco más, me gustaba mucho la idea de estudiar arquitectura o algo relacionado con el área científica, precisamente la restauración aborda eso, y por pura casualidad encontré esta carrera y de una manera un poco desinformada porque no la había conocido antes, decidí meterme a estudiar a la Escuela de Restauración y Conservación de Occidente. Allí quedé fascinada por el trabajo. Desde un principio los alumnos de la escuela comenzamos a trabajar con objetos reales, desde que entras a estudiar existe esa conciencia de que los objetos son relevantes y que tocar un objeto que tiene un montón de años de antigüedad y que forma parte de una colección de un museo o que es un cristo que perteneció a una comunidad y que hay procesiones que lo veneran, y que se vuelve totalmente significativo para una comunidad, es increíble, los objetos reflejan necesidades afectivas religiosas de memoria, y tocarlos y hacer algo porque ese significado pueda leerse, extraerse del objeto, es muy emocionante.

–¿Cuál es el objeto que conservas y es el más preciado para ti?

–Los restauradores somos un poco fetichistas también, encuentras varias cosas que tienen significado y que tienes qué cuidar, pero me parece que los objetos a los que les tengo más afecto, son fotografías de familia que en ellas puedo ver toda una historia trazada. Un objeto que me parece relevante es un cuadro que un artista de Acapulco y vivió mucho tiempo en Guadalajara, creó escuela, se llamó Ramiro Torre Blanca pintó de mi madre, mi madre todavía vive pero ese cuadro tiene mucho significado.

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