Es decir

Fabiola Cota

Yo creo que en el cielo y los ojos hay una gran similitud.

Por ejemplo: El cielo es inmenso y los ojos abarcan inmensidad. El cielo derrama gotas de agua, la lluvia, en diferentes intensidades. Me imagino que uno de los fines de ésta, es regar las plantas, las que hay de diversas especies; semejantes son los ojos, que también derraman gotas de agua, las lágrimas; en ocasiones son solo unas cuantas y otras veces son un mar por completo. Al igual que el cielo, supongo, éstas sirven para regar, pero en este caso riegan sentimientos y emociones que también varían como las plantas.

En el cielo se pueden ver nubes, a veces limpias, y a veces grises, en los ojos se pueden reflejar los pensamientos a veces buenos y a veces malos. Sí, estas son solo algunas cosas por las que para mí los ojos y el cielo son parecidos.

Mis cielos lloran, riegan sentimientos y emociones, reflejan buenos y malos pensamientos, aunque para ser sincera hace mucho que de mis ojos no llueve, esto no significa que no quiera regar las plantas, es decir los sentimientos y las emociones, o que en ellos no haya nubes, o sea: pensamientos. Posiblemente estoy atravesando por una sequía temporal pues parece como si mis lágrimas se hubieran secado.

Así que les advierto, para que no se les haga extraño, si un día de estos me escuchan invocando a Tláloc o me ven bailando la danza de la lluvia, no es porque esté loca precisamente, lo que pasa es que también creo, que del cielo debe llover para desintegrar todas esas nubes nubladas, es decir: tenemos que llorar para liberar los pensamientos e irrigar todos esos sentimientos y emociones.

A mí me parece que la sequía se ha apropiado de mis ojos, desde los que hace tiempo no llueve, aunque a veces tenga nubes: pensamientos tristes, de miedo, de felicidad, de enojo que me hacen recordar lo que quiero, lo que extraño y lo que necesito. Tal vez esta sequía, sea la razón de que aquella noche no lloviera en mis ojos, esa noche cuando los recuerdos se apoderaron de los pensamientos es decir… de las nubes.

La ciudad, los amigos, el mar, (Cuadernos Mamborock 2018).

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