Caborca: la feria continúa

Foto de Pablo Dicochea

Paco Alonso

En 2019 Caborca vio su primera Feria de Libro, y de que manera: “Internacional” y del Desierto. Nueve días. Fue hermosa. Había tanta motivación en el personal y en el público, tanta diversidad en lxs invitadxs. En 2020 el equipo de Cultura se aferró a reincidir con todo y balazos, con todo y virus. Fue trepidante. Y es que no sólo la continuidad de la Feria estaba en juego, también la Dirección de Cultura era recién creada bajo el liderazgo del buen Octavio Avendaño. Y la Feria es punta de tantas cosas que inició: el encuentro de poesía, el concurso de crónica, renovó el Museo de Historia y Etnografía y se inventó el Museo de Arte Contemporáneo ¡ahí en Caborca! que inauguró en esa segunda edición. Sí, la segunda edición fue una operación arriesgada, pero para la ciudad también era un gran riesgo el no hacerla. Quienes nos animamos en 2020 nos quedamos con una satisfacción como la de quien combate y a quien apapachan. Hay que decirlo, la raza de Caborca sabe apapachar tanto como trabajar. La descabezada Dirección de Cultura, con el buen Héctor Vizcárraga como engargado -que no Director- se echó al hombro la FILDEC. Se decía en los pasillos que la actitud de sus superiores podía interpretarse como un “¿Ah, con que quieren hacerla otra vez? Pues háganla a ver si es cierto”. Y pos fue cierto. Con el talante de una pujante Kayeris, la generosa disciplina de su cronista Carmelita, el siempre vivo Jorge Trevor, Emma Sotelo capitana de infancias, Pablo Dicochea disparando su cámara y un que otro bote, Toñita y Anais guardianas del Museo y de nosotros, Patsy todo en orden liberando los entrecijos de la burocracia, Héctor lideando con la veleidad de sus superiores y la espontaneidad de los artistas. Se extrañó la voz de Daniela Domínguez, joven talento que daba el tono a las jornadas. Y al ingenio de Ramsés Omar, quien salió de la burocracia para entregarse a su novela (si llega tan recia como sus madrugadas, uff).

En esta edición vimos cosas como:

-El aire puro y calmo de Caborca, limpio balazos y humo asesino.

-Un Quetzal Noah triunfal firmando libros que escribe para vender.

-Pubescentes ganando elconcurso de calaveritas,

-Pubescentes ganadores de cuento, con narrativas propagandísiticas del Ejército o del Personal de Salud o de Algo; siempre pertinentes.

-Un René Córdova glorioso con sombrero vaquero negro presentando SONORENSES EN ARMAS, enciclopédico, estilero y juguetón.

-Una Retina de Gallo entusiasta de poner en papel a las nuevas voces, Marisol Tesisteco radiante-profunda-tierna como solo ella, un lúdico Kelvin Monge quien además cantara “yo no pedí ser un pendejo”, y una genial Rata que desciende de las alturas “mi amor es una flor” bodhisattvas.

-Un policía vehemente apagando la palmera que un gringo incendió en su propia casa, porque propina.

-Una fiesta de disfraces pop-mitológica con lo mejor del rock y el rap local. Con la mejor cerveza artesanal, destacando la especialidad de Altar, cheve de calabaza.

-Mujeres brindando por su espíritu “sediento de aventuras y peligro”.

-Muralazo de Ana Laura Dueñas con las carotas de Abigale Bohórquez, Alina Trévor y Sergio Rascón.

-Vimos reunidos a las plumas consolidades de Caborca parlando de muchas cosas: Elías García, Luis Álvarez, Margarita Ramírez y Arq. Rogelio CornejoEl mural de Abigael.

-Ordas de jóvenes frikis súper producidos en la procesión de muertos que luego tuvieron a bien inundar las salas de exhibición y comprarnos muchos libros 😊

-Libreros locales con soberbia colección de usados (Luis Álvarez), con los best Sellers del momento (Alfonso Krafft de la Librería del Centro), EducaTodo bateando con juguetería lúdica, Carlos Aguilar con un bodegón de libros descatalogados e inmensos tomos de consulta, Glafiro llevando el top 50 de Porrúa, la Retina con su poesía contempo, y Librería Hypatia puro jachís.

-Vimos a un Presidente Municipal con ojos brillosos y voz temblante expresando su entusiasmo por la culturización de la juventud “esto es lo que necesitamos” y yo decidí creerlo sincero, sí, como quien cree en los fallos del Premio Estatal del Libro Sonorense.

La FILDEC continúa. A mi sólo me gustaría decirle a los compas de Caborca dos cosas: Gracias. Y la segunda: persistir está chingón, prosperar es aún mejor. Lo saben quienes llenaron el desierto de algodón, uva, espárragos, y riquísimas reses. Quizá algún día algunos de ustedes también acaben en un mural, aunque si lo piensas, sería porque ya estarían tatuado en muchos corazones. Besos, perrxs.

Frases del evento:

“Salud por nosotras, mujeres sedientas de aventuras y peligro”

Yesi Gastélum.

“Cuando optamos por la poesía renunciamos a dos comidas al día”

Aziz Córdova.

 

-Ramsés: ¿O sea que tú usas a la mujer como objeto y a partir de ahí escribes y todo?

-Quetzal Noah: Pues es que yo escribo lo que vendo.

“Gracias”.

Marisol Tesisteco.

*Dedico esta crónica al buen Octavio Avendaño, y al leal equipo que otrora comandó.

Paco Alonso.

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