Asian Dub Foundation: la reivindicación de las resistencias desde la oposición sónica

Jorge Tadeo Vargas

Mientras el mundo continua inmerso en un caos producido a partes iguales por la pandemia del COVID19 y la paranoia conspirativa que este virus trajo consigo, el combo armado hace 25 años por músicos y activistas que se formó después de un taller sobre tecnología musical en los barrios de Londres, al cual bautizaron con el nombre de Asian Dub Foundation, se dieron a la tarea de lanzar una serie de bombas molotov en forma de canciones, mismas que se fueron gestando a la par que la derecha y el ultra conservadurismo se radicalizaba en todo el mundo, además de ir ganando terreno en los gobiernos de muchos países.

Cinco años les tomo tener todos los elementos necesarios para que, desde el acceso denegado a todos los derechos humanos posibles a las minorías en el mundo, este combo viniera a reivindicar una resistencia social, política, económica, ambiental, a la par de la sónica, de lo musical, desde donde como lo han hecho disco con disco muestran la diversidad de culturas, de mezclas, de influencias y sonidos en lo que ellos componen. Muestra de la diversidad de la banda, que más que un combo musical es activista que usan esta plataforma que les de pararse en un escenario para denunciar las injusticias del sistema.

Como mejor lo saben hacer, con un rabioso rap que sirve como base para el Dub, para esas guitarras que se acercan peligrosamente al Hardcore, y claro, la mezcla de todos los sonidos asiáticos, africanos. Así nos presentan su nueva producción sónica. La primera desde que la derecha comenzó un ataque mayor contra los derechos fundamentales de los seres humanos. Access Denied, es un manifiesto desde el encierro, desde la lucha, donde en plena cuarentena hablan de desplazados, de los han perdido todo en manos del sistema. Es una declaración de principios, una declaración de quienes han perdido todo, de quienes ya no tienen miedo, pues no tienen nada que perder.

Con un sonido rabioso, contestatario, disonante que permite que cada instrumento fluya de forma equilibrada con los demás, en 14 canciones, los ADF hacen una critica a las deudas ilegitimas de los países del Sur o denunciando la criminalización de los migrantes desplazados en Access Denied, o el terremoto que significo para el mundo la presencia de Greta Thunberg y todo su movimiento contra la crisis climática. (aunque no me haya gusta su colaboración con ellos) en Youthquake part 1. Hasta llegar a Latinoamérica y sus luchas de la mano de Ana Tiyoux. Música para resistir contra el sistema, para incomodar, para bailar desde la insurgencia.

Access Denied es un producto de la diversidad de los integrantes, de lo que viven en las calles, de su trabajo como activistas, de las luchas en las que participan. El único pero que le pongo son algunas de las colaboraciones que me parece que más que aportar, los llevan a ese juego del sistema donde algunas personas pueden ser disidentes, se les permite la crítica pues no están criticando al capitalismo, al modelo, solo a las formas, no al fondo y eso es peligroso, pues son parte de lo mismo que dicen criticar. Que los ADF caigan en eso, es correr un riesgo mayor en tiempos que se necesita mantener la congruencia entre el decir y el hacer.

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