Diez años no son nada

Foto: Pina Saucedo.
Pina Saucedo.
Aquí el sol salió, pero amanecimos sin el Mísquez, el personaje que endulzó nuestro barrio por estas calles, que tenía una refresquería a la que, siempre fieles, el Bruno y yo acudíamos a comprarle cuanta chuchería era de nuestro antojo momentáneo: raspados, pepihuates, palomitas de maíz, nieves, chemisses, obispos, o simplemente hielo molido.
Ayer que el Bruno llegó a su negocio buscándolo para comprar y saludarlo como siempre lo hacía -y a veces hasta se pasaba horas enteras platicando sobre los chismes de la localidad o del barrio-, ya no lo encontró.

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